Alejandro Salamanca emprende un nuevo reto en la Dirección Creativa de Biedermann McCann Paraguay, conversamos sobre su vida, experiencia, metas; este nuevo destino, el modelo de trabajo, y esto fue lo que nos contó.

“Mi nombre es Alejandro Salamanca; hijo de Janeth Cubillos y Edgar Salamanca. Diseñador gráfico de profesión. No muy orgulloso de la universidad que salí. La mayor parte de mi experiencia la he vivido en agencias, experiencia en todo el sentido de la palabra. Me gusta más el diseño gráfico que el publicitario, por suerte estamos haciendo que esa brecha sea cada vez más estrecha.

Aprovecho para felicitar a todos los colegas que están haciendo que veamos más y mejores piezas en las pantallas y en la calle.

Estuve 9 años en McCann Bogotá, mi casa por mucho tiempo; en Ogilvy dos, en grupo W3Z casi dos años; en otro par de agencias pequeñas algunos meses y al principio en Legis, una imprenta dedicada a libros jurídicos y a las famosas formas Minerva, allí tuve lecciones de pre prensa, arte finalizado, Freehand y pegado y empacado de papeles en bolsas. En las agencias tuve la fortuna de trabajar con todos esos cracks colombianos que la están rompiendo en el mundo, con marcas y clientes de toda clase y producciones de diferentes proporciones, unas con mejor fortuna que otras. Luego tomé la decisión de trabajar independiente y sacar adelante proyectos enfocados al diseño gráfico, una inquietud que siempre ha estado presente; con Estudio Oscuro (así se llama mi estudio) hice proyectos de identidad visual reconocidos en importantes muestras de diseño, empaques, páginas web, divagues personales y más recientemente libros, una afición que surgió gracias a la temporada que tuve la oportunidad de trabajar en el MAMBO (Museo de Arte Moderno de Bogotá) como diseñador gráfico. El equipo estaba encargado de la identidad visual de cada exposición, museografía, publicaciones, diseño de productos, y hasta la urna de donaciones de la entrada ¡Esa la hice yo!. Allí empecé con mi primer libro para el artista Juan Manuel Echavarría, este me abrió la puerta al segundo libro que está en proceso sobre la obra de Daniel Buren en el MAMBO, y parece que se viene otro trabajo para un artista colombiano muy querido y muy importante. Eso me alegra mucho. En ese mismo periodo trabajé junto con el estudio de audio Pegante en la realización de la producción de audio de la película colombiana Lola…drones, estrenada recientemente en Medellín y espero que en todo el país. Fue una experiencia increíble. Siempre he estado cerca de la música y ya con Pegante habíamos realizado música original para publicidad. La idea de salir del país siempre rondó mi cabeza, vi la oportunidad de hablar con un buen amigo que se encuentra aquí en Asunción y así lo hice. Todo fue muy rápido. Sin mucho que me atara a Bogotá y las ganas de salir, había la posibilidad de una posición como director creativo en Biedermann McCann, y acepté.

En Paraguay me ha ido bien, es un proceso complicado el de instalarse en otra cultura, eso es innegable, pero en Latinoamérica hay esa sensación de hermandad y de identidad que hace que te empieces a sentir menos extraño después de un tiempo. Es un mercado muy diferente al nuestro en varios aspectos, sociales y culturales, eso hace el desafío más interesante. También hace mucho calor algunas veces. Colombia tiene con Paraguay un pacto de hermandad (de las pocas buenas decisiones diplomáticas que ha tomado alguno de nuestros gobiernos), algo de lo que muy poco se sabe y tiene que ver con el apoyo que en siglo XIX nuestro país brindó a Paraguay luego de la guerra de La Tripe Alianza, de la que tampoco se habla mucho y constituye uno de los capítulos más lamentables de la historia del continente. El decreto fue escrito por Jorge Isaacs, si tienen ganas lo pueden buscar. Estoy tocando regularmente con una banda de viejos que todavía tienen la esperanza de ser rockstars y trabajando muchísimo, aquí todos los días son un desafío constante, hay mucho por hacer.

Respecto al nuevo cargo fue determinante la experiencia que tuve en Colombia; trabajar, debatir, escuchar y tomarse un vino con personas que entienden bien el negocio y son referentes en la industria. Los errores, los aciertos, los amigos y los metales que dan confianza. De Colombia se sale bien preparado. En adelante se ha tratado de un trabajo constante que ha resultado en materiales ambiciosos y diferentes, la adjudicación de negocios importantes y la reconexión en materia creativa con la red McCann para volver a ser un jugador importante en el continente. A partir de allí los directivos de la agencia tomaron la decisión de confiarme la dirección creativa de la oficina.

McCann tiene ya una filosofía interesante que tiene que ver con encontrar verdades profundas y a partir de allí soluciones originales y bien enfocadas; así que más que filosofía es una forma de trabajo que tiene mucho que ver con la concentración y el mantenerse inquietos con cada brief. Trabajar con onda, más independencia a cada creativo, menos burocracia, la conciencia clara de que nuestro trabajo tiene que generar resultados, hacer más cosas con nuestras propias manos y con un cuidado especial por el craft de cada pieza.

Mis metas son elevar el nivel creativo, recuperar la confianza de algunos clientes y afianzarla con otros; generar demanda basados en la producción y realización de material creativo, ser una agencia que no solo propone ideas, sino que también las hace realidad. Convertirnos en un jugador importante para la red en el continente.

Mi mensaje ¡Eliminemos las fronteras!”

¡Éxitos Alejo, que le vaya del putas en la tierra hermana!