Después de más de quince años trabajando para algunas de las más grandes agencias del país, Burnett, Sancho, Sístole y DDB, en el caso de Freddy; y Ogilvy, Sancho, McCann y Siegenthaler Estudio; en el de Rigo, juntos han decidido emprender su propio proyecto: La*Liberty.

Dicen que más que una nueva agencia, la idea es crear una marca, inicialmente de vestuario y mobiliario, luego de café, más delante de desarrollo tecnológico y después de algunas cosas más que por ahora sólo están dibujadas en papel.

La idea de crear una marca es algo que venimos maquinando desde hace años cuando
coincidimos en Sancho y nos parece que es la mejor forma de demostrar lo que podemos
hacer para otras marcas. Más allá del desarrollo de productos propios, queremos que en
términos de comunicación que nuestra oferta también gire en torno al diseño, que la obsesión por el cuidado de los detalles se sienta en cada cosa que hagamos. Que un empaque desechable, pueda llegar a considerarse un objeto de decoración y una experiencia de marca, en una obra por la que la gente esté dispuesta a hacer fila y a pagar por verla.

En Colombia el fenómeno de las agencias independientes, más allá del esfuerzo de unos pocos valientes que lo han intentado antes que nosotros, no ha logrado aún el impacto que tiene –para no ir tan lejos– en mercados como Argentina o México. Nos parece que ya es hora que más clientes en nuestro país entiendan las ventajas de trabajar con agencias más livianas en sus estructuras y por consiguiente en sus costos, pero igual de robustas (o más) en el pensamiento.

Generalmente cada emprendimiento surge con su propio manifiesto, un discurso cargado de adjetivos que busca engrandecer su filosofía y sus objetivos, y claro, esta no será la excepción.
Sin importar cuan pretencioso, romántico o ingenuo pueda parecer, intentaremos reivindicar el poder de la comunicación a partir de tres elementos que nos inspiraron siempre y por los que la gente nunca dejará de pagar: Diseño, entretenimiento y tecnología. Estamos convencidos que desde ahí se pueden crear ideas que además de construir marcas, ayuden a construir valores y mejores sociedades. La idea es trabajar bajo un modelo 100% colaborativo –cuyo éxito ya ha sido demostrado en la música, la moda y la tecnología – que nos permita integrar los mejores talentos de diferentes lugares sin egos, celos ni jerarquías. Lo que está bueno del modelo es que el cliente termina pagando por un trabajo de calidad, no por los acabados de la oficina. Sería fantástico que otras agencias compartieran esta visión y pudiéramos colaborar en proyectos específicos porque nuestra intención no es llegar a competir con nadie, sino compartir con todos. A La*Liberty son bienvenidas las agencias, los que no tienen agencia, los que no creen en agencias y los que no pueden pagarlas.

Queremos invitar a este proyecto no sólo a las grandes marcas que compartan nuestra visión, sino también a los emprendedores. La naturaleza misma de nuestro negocio nos permite entender perfectamente sus necesidades y darles la relevancia y atención que en otros lugares nunca van a tener. Queremos poner nuestro conocimiento al servicio de sus objetivos.

Intentaremos aprovechar el talento que se desperdicia en la industria, abrir un espacio en el que no se censure , sino se promueva el debate, y en el que el pensamiento libre sea el motor de las pequeñas revoluciones que inspiran grandes cambios.

Tenemos claro que recorrer el camino que lleva a la independencia no será nada fácil. Cuando todo sale de tu propio bolsillo sabes que no hay mucho margen de error y hay más dudas que certezas, pero aún así estamos dispuestos a intentarlo con la misma honestidad, disciplina y pasión que nos caracterizó a lo largo de nuestras carreras.

Sean todos bienvenidos a La*Liberty.