La interesante visión e historia de la cabeza estratégica de GREY, es tan valiosa como las grandes marcas colombianas con las que trabaja, conversamos sobre su trayectoria, la coyuntura y el futuro; esto fue lo que nos contó:

«Los últimos años de Grey creo que se pueden resumir en una palabra que personalmente me gusta mucho: una tempestad. Creo que es la palabra correcta porque calma es algo que nunca hemos tenido, y aparentemente que tampoco es que estemos buscando mucho. Así mismo, como todas las tormentas, nuestro propósito ha sido evidente, hacer la mayor cantidad de ruido posible, tanto dentro de nuestras paredes como hacia afuera, y esto es por nuestro deseo por intervenir la cultura popular, con nuestras ideas, con nuestros clientes, nuestro talento y nuestras marcas.

Mi historia reciente no ha sido muy distinta, así que haré mi mejor intento de los últimos 4 años si te parece. Los últimos 4 años se han tratado de una evolución tanto en mi trabajo local como regional: Desde el centenario de Grey en 2017, pude aprender más de mi profesión trabajando durante una corta temporada en Grey Londres, donde pude aprender de la meca de la planeación como es la publicidad inglesa, así como de trabajo con una cultura publicitaria mucho más rígida, meticulosa y al mismo tiempo romántica.

Para 2018 tuve la fortuna de ir al festival de Cannes en un momento bien tumultuoso: el auge de las consultoras en el festival, así como continué mis trabajos regionales dando un curso de planeación para todo el personal de Grey en Ecuador y otros trabajos en Perú y México, Así como proyectos globales con Nueva York o Singapur. 2019 no fue la excepción en cuanto a la tormenta, un año donde los vientos comenzaron a cambiar de dirección, donde el mercado Colombiano y Latinoamericano comenzó a estancarse y mostrar señas de agotamiento, presupuestos complicados y espacios cada vez más reducidos para innovar. Fue un año difícil en el que continué buscando nuevos recursos para sofisticar el pensamiento estratégico, por lo que decidí incursionar más en temas de tecnología y automatizaciones.

2020 me lo voy a saltar en esta nota, ya que no quiero decir lo que todos dicen hoy en día.

Ser CSO de Grey Colombia no es nada fácil, porque se trata de mantener arriba una vara muy alta que nos hemos puesto desde los inicios del área hace ya más de 10 años.

Una vara que nos pusimos con mi anterior jefa, pero que ahora que tengo el mando del timón, no he querido -ni debo- bajar en ningún momento. Ser CSO en Grey es hacerse las preguntas difíciles, esas que siempre preferimos evitar porque “qué pereza” o “es que toca hacer tremenda investigación para eso”. Es hacerse demasiados por qués continuamente y que rondan el mismo tópico una y otra vez: Cómo hacer para que las empresas y los negocios puedan generar distintos motores de demanda? Al mismo tiempo, se trata de mantener esa inquetud constante en un equipo de personas de distintos orígenes y profesiones, que sientan la presión constantemente, levantarlos cuando desfallezcan, y que sientan la adrenalina de lograr un trabajo sobresaliente.

De las nuevas campañas en Grey no creo que sea el mejor para contarte, de hecho no es que sea muy bueno en hablar del trabajo de uno mismo. Me gusta el trabajo que estamos haciendo, me gusta saber que tenemos marcas que en años tan complejos como el 2019, logran crecer y bloquear el avance incontenible de los Hard discounters, como es el caso de nuestro trabajo de “Despierta tu vida” de Sello Rojo. Me gusta mucho volver a una marca de toda la vida, una marca para toda la vida, con lo que hacemos para Ramo. Me gusta abogar por un marketing y diseño de producto donde la transparencia y la honestidad pueden más que la exageración en nuestro trabajo con un ícono como Fruco, me gusta haber podido contribuir a que la población hispana sea mejor reconocida en EEUU con una iniciativa que hicimos llamada Hispanic Star. En fin, me gusta saber que si es posible hacer un buen trabajo.

Mi aprendizaje de la pandemia: creo que el más grande es que espero con todas mis fuerzas no tener que vivir otra en el futuro. Definitivamente como lo dice Aristóteles, somos animales políticos, somos animales sociales, y este hábito ha distorsionado mucho nuestros cerebros, nuestros cuerpos y nuestro sentido del entorno. No soy de los que dice que los hábitos de la pandemia se van a quedar con nosotros, tampoco soy de los creyentes en la supuesta nueva normalidad.

Si algo aprendí, fue a buscar todas las formas posibles de mantener el contacto con otros y a extrañar el mundo de afuera como la gran fuente de inspiración que damos por sentada, así como valorar el espacio que tiene uno con su familia y si mismo, algo que la pandemia y la sensación de privación de la libertad están dañando.

¿Qué viene? Desafortunadamente más y más tormenta, viene la reactivación con todas sus mieles y todos sus demonios, viene una autoevaluación de nuestro entregable, y definir una nueva pregunta que es bien estimnulante: cómo re-crear revenue? Evidentemente todos estamos exigidos en términos de recuperar los ingresos que perdimos durante esta crisis, y eso no solo lo piensan las agencias, sino los clientes. Es por eso que la planeación del segundo semestre se debe dedicar a trabajar conjuntamente con los clientes, sentarnos en la misma mesa con los mismos números, y hacernos las preguntas difíciles de nuevo: las personas han aprendido a gastar menos, y tampoco tienen tantos excedentes, así que, cómo los guiamos para invertir sus excedentes y sus presupuestos hacia nosotros? Cómo ayudarles a las personas a tomar mejores decisiones y que estas beneficien a nuestra marcas?

Como verás, la calma nada que llega, y se demorará un poco más».