Después de dos años de ausencia, este año se celebró el festival de publicidad más importante del mundo: Cannes Lions International Festival of Creativity. Cómo si nos hubiéramos olvidado del por qué no nos reunimos en dos oportunidades seguidas, la protección por cualquier contagio de alguna variante del COVID-19 brilló por su ausencia. Mucho abrazo, mucho beso, mucho tumulto de personas, y eso sí, ni un solo tapabocas. Pero bueno, la verdad es que era lo último que queríamos utilizar. Lo que es cierto es que una vez finalizado el festival se empezarían a conocer casos positivos de COVID. ¡Era de esperarse! A mí no me dio, pero si me contagié desde el día uno de algo mucho más poderoso. Mis amigos y colegas la llamaron “la variante TRIANA-22”.

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Lejos de ser una enfermedad respiratoria, La Variante Triana-22 trae una racha de mala suerte tan increíble que afecta cualquier entendimiento de sentido común. Hoy, publicado este artículo, me encuentro por fin de vuelta en mi casa. Aquí les cuento cómo esta contagiosa variante afectó mi festival de Cannes Lions 2022.

En mi viaje hacia Niza, por Madrid, mi maleta fue extraviada. Un arranque de viaje prometedor. A muchos de los que les ha pasado antes, han recibido su maleta al día siguiente, máximo dos, así que seguí tranquilo para Cannes. El problema fue que mi maleta nunca apareció. Me tocó comprar algo de ropa y productos de aseo para toda la semana.

El martes, o más bien miércoles en la madrugada, después de unos acostumbrados tragos en el Martinez y de compartir con amigos, voy llegando al apartamento solo y dos individuos armados me abordan en la entrada, me intimidan y me roban mis tarjetas y la plata que llevaba conmigo. Lograron sacar una suma considerable de dinero antes que pudiera bloquear las tarjetas. Una lástima que la conversación el día después con todos, así como si estuviéramos en Colombia, fuera “No hay que dar papaya ni estar por ahí solo”. ¿Así de peligroso se volvió Cannes?

Siempre he dicho que Cannes Lions es la gente y los encuentros con amigos, colegas y personas que queremos y admiramos, más allá de los premios como tal. Así que no me dejé apaciguar por los infortunios y seguí pasando bien. Después de varios encuentros, muchas historias, comidas, reuniones, brindis, y las infaltables carcajadas con el micrófono parlante; La Variante Triana-22 pasaría a una fase más avanzada. Esta vez, afectando mi vuelo de regreso Niza-Madrid el cuál fue cancelado. Pido disculpas públicas a Alexis Ospina, Rafa Reina, Francisco Samper, Pancho Cassis, Carlos “El Emo” Rodríguez, Sazki, Juan Pablo García, Andrea Arnau y Matías Del Campo, Camilo Carvajal y a todos los que contagié. No fue ninguna manifestación en Marseille, fue la variante Triana-22.

Yo tenía conexión en Madrid la cual iba a perder. Mientras todo el mundo buscaba soluciones por carretera, otros vuelos y demás, yo encontré una para salir lo más pronto posible de Cannes. Esa era un vuelo el domingo Niza-Montreal con Air Canada. De ahí hacía una escala pequeña para llegar a NYC. Decidí pagar ese vuelo. ¿Qué podía salir mal? ¡Bueno, creo que estaba subestimando la variante Triana-22!

Al llegar a Montreal, me encuentro con un aeropuerto en crisis. Y me informan que mi vuelo de conexión había sido cancelado, junto con el 90% de los vuelos de ese día. ¡Otra vez! ¡Otro vuelo cancelado! No lo podía creer. En la aerolínea me dicen que la nueva variante de COVID afectó tripulación, personal del aeropuerto y pasajeros, y que hay nuevas restricciones en varios países que han afectado varios vuelos. ¿La nueva variante de COVID? Yo casi respondo, ¿te refieres a la variante Triana-22?

Mientras tanto, me entero de que a Manuel Bordé y Adriano Lombardi de VMLY&R Commerce, con los que estuve todo el festival, nunca les llegó la maleta de regreso. Los contagié también. ¿Aún tienen dudas de la variante Triana-22?

Volvamos al aeropuerto de Montreal. Después de hacer fila por 4 horas en el aeropuerto (una completa pesadilla), finalmente me atienden y me asignan un vuelo para el día siguiente (lunes) a las 7pm. Sin más remedio lo acepto y voy a buscar dónde quedarme. Me dijeron que no me daban hotel…si, así como lo oyen. Al día siguiente, me preparo para viajar y cuando estoy alistándome recibo un mensaje que nuevamente mi vuelo ha sido cancelado. Sí, miré opciones de carros, trenes, otros vuelos, buses, ¡todo! No había disponibilidad de ninguna de esas opciones.

Varias horas en el teléfono y me dicen que hay opciones de montarme en un vuelo el miércoles. Dos días después. Iba a estar encerrado en Canadá por 3 días en el aeropuerto. AlberTom Hanks, me apodaron.

El miércoles, al parecer Triana-22 ya se había ido, porque me montaron POR FIN en un vuelo. Al llegar a mi casa, mi maleta ya había llegado. Sí, esa que nunca llegó a Cannes, que viajó por el mundo y volvió a NYC.

Este Cannes se vivieron cosas espectaculares, pero también La Variante Triana-22 que espero recordar con gracia en unos meses. Hoy solo queda descansar de un ajetreado viaje a Cannes que me deja cansado pero contento, como todos los años, de ver la mejor creatividad del mundo, celebrar con colegas talentosísimos y compartir con los amigos de siempre y con unos nuevos también.

Pd: Me volví experto en usar calzoncillos al derecho y al revés, y de lavarlos en la ducha. Para tips y recomendaciones síganme en @atrianaw.