Juan Pablo Campos (JP)  y Julio César Gallego (JC) se suman a la estructura de dirección general creativa de Latir (antes Sístole), bajo la presidencia de Ricardo Leyva, conversamos sobre este movimiento, y sobre este nuevo modelo de agencia que busca hacer un mundo mejor, y esto fue los que nos contaron:

  1. ¿Quiénes son ustedes?

JP: Soy de Bogotá, vivo con mi novia y mis dos perros (Bongo y Ramón). Soy un rolo raro; enamorado de la bandeja paisa, hincha del América de Cali y fanático de la playa. Consumo todo tipo de contenido y siempre tengo que estar viendo algo que me haga reír, me emocione o me impacte; desde películas, series, hasta leer lo que sea sin importar si es un Tweet o un libro.

Desde lo profesional intento día a día ser un líder desde el ejemplo y no desde el cargo, trato de ser cada vez más ambicioso y sobre todo crítico de mi trabajo y de la forma en la que lo ejerzo respecto a los demás. Creo sin duda que antes de ser mejor profesional hay que ser mejor humano y por eso intento que quienes trabajen conmigo vean el mundo igual.

JC: Soy un papá colombiano de una hija paraguaya, nacido en Pereira, criado en Tuluá. Amante de las tipografías, la historia del fútbol y del deporte en general. Gamer nostálgico, juego Tetris, Age of Empires II, Super Mario en diferentes versiones. Actualmente vivo en Paraguay, después de un par de temporadas en Bolivia.

En Latir desempeño la labor de director creativo general, de la rama de la dirección de arte y creo que lo que más me motiva es que quienes trabajen conmigo puedan aprender lo que yo pueda enseñarles, de la misma forma en la que la mayoría de personas que he conocido en las diferentes agencias, me han enseñado algo a mí. En Latir un objetivo claro, hacer trabajo relevante para nuestros clientes y al mismo tiempo, trabajo relevante para la carrera de cada uno, aprovechando la experiencia de la agencia en cuanto a ejecuciones ingeniosas e inyectándole los aprendizajes de haber estado en diferentes mercados.

2. ¿Cómo bajo su liderazgo creativo se da la transición Sístole-Latir?

JP: La transición en realidad se da un poco acelerada, debido a varias razones externas que nos impulsaron a trabajar como una agencia independiente, pero sin dejar de lado nuestra esencia y todo lo que construimos como Sístole en más de 15 años de historia. Parte de toda esta transición tuvo que ver con que algunos líderes creativos de la agencia salieran en búsqueda de nuevos proyectos personales y ahí fue donde se dio la oportunidad de estructurar un nuevo modelo creativo, capaz de responder a la demanda diaria y sobre todo de capitalizar la nueva imagen de Latir como una agencia enfocada en la creatividad experiencial y efectiva.

Organizamos junto a Ricardo Leyva, el presidente de la agencia, el modelo de trabajo y la nueva estructura de una dirección general creativa que pudiera ayudarnos a cumplir esos objetivos en este nuevo inicio.

Pero para lograrlo, también era claro que necesitábamos nueva sangre y ahí es donde entra Julio. Nos hacía falta alguien capaz de crear y que también tuviera experiencia en agencias con modelos de trabajo y circunstancias similares a esas que estamos empezando a vivir en Latir. Por eso llegó él, quien sin duda es un gran director de arte, un increíble director creativo y lo que más esperábamos, una persona con toda la actitud y dispuesto a Latir con nosotros.

3. ¿Cuéntenos un poco del equipo creativo de Latir?  

JP: Somos un equipo joven, pero con un talento increíble. Julio y yo estamos a la cabeza de toda la creatividad y a partir de ahí tenemos 3 grupos de trabajo que día a día responden a las necesidades de todos nuestros clientes, entendiendo que somos una agencia que cada vez más busca salirse de las etiquetas. Nuestro equipo es integral y esa es la mentalidad que queremos seguir cultivando para todos los nuevos integrantes que vengan en el futuro. Eso sí, hay algo que tenemos claro y es que toda la creatividad que hacemos y buscamos está enfocada en generar transacciones, físicas y emocionales.

JC: Después de conocer diferentes culturas y trabajar con equipos en Bolivia y Paraguay, es reconfortante volver a trabajar con personas con las que compartes tu cultura, expresiones, gustos de colombianos y adicional a eso, con las que comparto ambiciones. Y son ambiciones que se alimentan por la competitividad que existe en el mercado colombiano y que quiero combinar con el talento de cada uno de los integrantes del equipo, para hacer de nuestro trabajo, algo que nos enorgullezca.

4. ¿Sobre el movimiento de Julio César de Paraguay Colombia? 

JP: Bueno su llegada en parte es una prueba de lo que buscamos y es ser más globales, no solo para pensar sino para ejecutar. Además de esto es un poco de lo que decía más arriba, la llegada de Julio parte de nuestra necesidad de traer alguien con una excelente manera de hacer las cosas y que, sobre todo, fuera un increíble ser humano, capaz de ayudarnos a crecer y de alcanzar todos los objetivos que nos pusimos como agencia desde el inicio.

Debo decir que fue muy gratificante ver su portafolio cuando iniciamos esta búsqueda y lo fue más aún, cuando le contamos el proyecto y dijo que sí sin pensarlo. A partir de ahí solo necesitamos afinar un par de detalles para comenzar a trabajar. Pero creo que en conclusión todo se dio de una manera natural y sin problemas, lo que me confirma algo que pienso ahora y es que Julio, es sin duda la persona que necesitaba para que me ayudara a liderar este proyecto.

JC: Creo que todo en la vida son ciclos y desde el estómago sentía que mi ciclo con MullenLowe Paraguay había terminado, estaba profundamente agradecido con la oportunidad que me dieron, ya que gracias a ella descubrí que me gusta trabajar con equipos relativamente compactos, ya que en estas estructuras es más fácil compartir con todos, nutrirse de todos y además empujar a todos de la misma manera. Además, el objetivo que me planteé al llegar allí, lo pude conseguir con la ayuda de todo el equipo.

Ahora siento que junto con Juan tenemos un reto similar, con una estructura similar, pero con un picante más fuerte, el estar en Colombia, un mercado en el que la competencia es alta y no es fácil realizar trabajo que sobresalga en medio de tanto trabajo sobresaliente que se hace día a día. Así que eso fue lo que me motivó a tomar la oportunidad sin tener que pensarlo mucho y al llegar y conocer a todas las personas que trabajan aquí, confirmé que mi presentimiento sobre el proyecto era cierto, estoy en el lugar en el que quiero estar ahora.

5. ¿Cuál será su filosofía de trabajo creativo Latir? 

JP: En Latir queremos hacer un mundo mejor y eso tiene que ver con hacer mejor comunicación, mejores experiencias y mejor creatividad. Para lograr este ambicioso objetivo todos tenemos que buscar la mejor versión de nosotros mismos, por eso intento crear una filosofía en la que siempre hagamos trabajo de calidad de premio sin importar si quiera si lo que hacemos va a estar inscrito en un festival. Se trata de pensar, escribir, graficar y ejecutar con un estándar alto, medido por nosotros mismos, siendo cada vez más exigentes y sobre todo más empáticos a las necesidades de los clientes.

JC: Mi filosofía siempre será la diversión. Y estoy de acuerdo 100% con lo que dice Juan, ya que con la experiencia he aprendido a valorar el trabajo que me hace feliz pensarlo y hacerlo, más allá de si este llega a un festival o a un metal. Ojo, no estoy diciendo que no me interesen los festivales de creatividad, por el contrario, me interesan y mucho, pero no son el motivo por el que me levanto cada día a trabajar, sino la consecuencia de la verdadera razón por la que trabajo en esto y que siempre llevo como filosofía de trabajo a donde quiera que vaya: divertirme haciendo trabajo relevante para las marcas y más importante aún, para las personas.

6. ¿Cuáles son los retos inmediatos, dado el desafío de continuar el teletrabajo?

JP: Creo que los retos a corto plazo son varios, pero para no nombrarlos todos, quisiera hablar de uno de los más importantes que para mí tal vez es consolidar el equipo. Esto se trata primero, de tener a la gente indicada, que viva en sintonía con lo que desde la agencia queremos hacer y segundo, garantizar que cada uno de ellos pueda disfrutar de su trabajo.

La pandemia nos permitió traer a Julio quien continua en Paraguay y como él, a un par más de talentos que no se encuentran viviendo en Bogotá, entonces creo que parte de ese gran reto que trae el trabajo remoto es lograr que un grupo de personas que no se conocen físicamente, puedan crear como si llevarán años juntos y eso, solo lo logramos al consolidar una mentalidad de equipo y de agencia.

JC: Creo que el mayor reto, para mí como el nuevo de la agencia, es poder generar esos lazos que sean un poco más personales con todos los integrantes del equipo, ya que creo que más que compañeros, somos camaradas y como camaradas debemos tener esa química de trabajo y ese cariño por la persona que está al lado nuestro, para que al igual que yo cada quien, lo quiere dar todo para que el trabajo salga lo mejor posible.

7. ¿Qué aprendizajes y oportunidades les ha dejado hasta el momento todo lo que ha pasado en relación a la pandemia? 

JP: Iniciar una nueva agencia sin duda no es fácil y más en medio de una pandemia, pero sí puedo decir que es muy divertido y que me ha enseñado que la disposición y la pasión no pueden ser medidas por barreras físicas. Esta corta historia que llevamos por ya casi un año, solo ha sido posible porque un equipo de grandes líderes desde sus diferentes áreas, demostraron que el trabajo de calidad no necesita realizarse con todos los involucrados en un mismo lugar. Así que para resumirlo; el más grande aprendizaje que he recibido es el de valorar la capacidad que tenemos actualmente de trabajar interconectados y de sacarle el máximo provecho a esto.

Por otro lado, creo que la pandemia nos dio una de las oportunidades más bonitas que la vida puede ofrecer y es comenzar de 0’s, para replantear cómo hacer mejor las cosas y para demostrar que siempre hay nuevas maneras de ser exitoso.

Esto tiene que ver con algo que también es vital para mí y para Julio y es que la gente entienda que Latir es una agencia sin etiquetas, que respeta su pasado, pero que va en búsqueda de un futuro renovado y mucho más ambicioso.

Para cerrar, quisiera aprovechar esta oportunidad para agradecerle a todos los que han hecho posible este camino tan maravilloso que hoy estamos recorriendo, el de la independencia. A cada uno de mis compañeros de trabajo, los que aún están y los que no, por demostrar que son unos guerreros. A los clientes con los que ya teníamos una relación, porque siguieron creyendo desde el inicio y eso fue vital avanzar. A los nuevos clientes, por su fe y por apoyar nuestra forma de ver el mundo y claro, a todos los aliados que nos demuestran que sin ellos todo sería más complejo. ¡Gracias!