Hablamos con Sergio, sobre sus logros, sus experiencias y cómo fue llegar a este nuevo rol en Chicago, no podríamos quedarnos sin saber el detalle de cómo se da su paso de Colombia a Estados Unidos.

¿Quién es hoy Sergio, en lo personal y lo profesional?

Hoy en día soy la misma persona que tiene todas las ganas de vivir de la manera más alegre posible. Me gusta divertirme, hacer ejercicio, tomar fotos, aprender nuevas cosas, apoyar a Millonarios, hacer amigos, comprar tenis, ver series, y ahora estamos disfrutando mucho esta nueva aventura en Chicago con mi esposa que amo y admiro, y con nuestro perro Max.

En lo profesional, creo que los años le van dando a uno un poco más de conocimiento para manejar situaciones complejas, resolver problemas y tener un pensamiento mucho más estructurado que ayude a formar equipos muy motivados para hacer el mejor trabajo posible para los clientes. Igualmente, sigo manteniendo la misma emoción con la que empecé hace 13 años y espero que eso nuca cambie.

¿Cuéntanos sobre tu amplia trayectoria como alto directivo líder de publicidad en Colombia?

Tuve la fortuna de trabajar en Colombia para 3 agencias que quiero mucho, y de las que aprendí lo mejor de cada una.

La formación desde practicante que tuve en Glue con Juan Contreras y René Baquero que me enseñaron a ponerse siempre la camiseta de las marcas para las que trabajamos y hacérselas vivir a las personas. Haber podido estar en Lowe SSP3 con Samper y Sokoloff en un equipo creativo impresionante de una agencia que mantiene una cultura creativa de talla mundial, y finalmente, haber recibido la oportunidad por parte de Carlos Felipe Arango para ser uno de los vicepresidentes creativos de Sancho BBDO, una agencia súper humana y muy bien estructurada, que maneja las cuentas más grandes e importantes del país. Fue como haber hecho una maestría en este negocio. No puedo estar más agradecido con Dios y la vida por haberme dado la oportunidad de celebrar logros importantes en cada una de esas agencias, y por conocer tanta gente llena de talento. Colombia es una potencia en publicidad.

¿Háblanos sobre tu nuevo rol, cómo se da todo el proceso? 

Mi nuevo rol se da gracias a la llegada de Manuel Borde a manejar globalmente VMLY&R Commerce, la nueva apuesta de WPP como agencia creativa end to end. Manuel me invitó a hacer parte de un grupo increíble que él ha ido armando, y en el que hay varios amigos colombianos. Yo estaré desde la oficina de Chicago trabajando en equipo con ellos para varias cuentas de Norteamérica, desarrollando la parte de experiencia de marca y contenido.

¿Qué está pasando en VMLY&R Commerce?

VMLY&R Commerce es un nuevo proyecto con posibilidades infinitas. Una nueva agencia creativa especializada en commerce es el futuro de este negocio. La apuesta por crear trabajo impactante pero que sea verdaderamente relevante dentro de la cultura de compra de cada persona, llama mucho la atención. Como bien nos lo dice Manuel, acá hay de todo por hacer, por ganar y por aprender. Eso es muy emocionante

¿Cómo es empezar a trabajar en USA?

Empezar a trabajar en Estados Unidos es entrar a las grandes ligas de la publicidad. Un mercado enorme, que marca las tendencias, exigente, multicultural y muy ágil. Yo apenas empiezo la aventura, pero tengo la fortuna de tener amigos que llevan mucho más tiempo acá, así que podré aprender de ellos.

¿Qué tan importante es que un líder en Publicidad recorra agencias y escenarios internacionales? 

Pienso que todo publicista, en cualquier país, debería estar en una agencia el tiempo que sea necesario para entenderla bien, adaptarse a su filosofía, conocer a profundidad los clientes y así poderle entregar algo de uno mismo, un sello personal. Hay muchísimas agencias en el mundo con diferentes formas de ver y sentir este negocio. Hay que quedarse siempre con lo bueno, con lo que sume, con lo positivo.

Es importante tener la cabeza abierta a nuevas experiencias y oportunidades. De esa manera se va formando un mejor criterio para llegar a aportar y liderar equipos que ojalá tengan las mismas ganas que uno.   

Nos cuenta Sergio.